Estoy muy ausente últimamente porque ahora trabajo de lunes a viernes desde las 8 hasta que termine mi trabajo, en sí el horario es hasta las 6 pm, pero eso varía dependiendo de la semana y del mes y los sábados y domingos suelo despertarme muy tarde y no tengo una computadora disponible para mi porque lo utilizan otros miembros de mi familia (tristeza).

En fin, no voy a contarles aun sobre mi trabajo, pero sí una especie de “reflexión” que me contó una persona y aunque no he tenido tanta experiencia trabajando, si he podido notar ciertas similitudes, no me refiero al hecho de trabajar en lo mismo ya que por algo estudiaste cierta carrera y al menos debes comenzar con las prácticas, yo me refiero al cómo empieza todo. En las entrevistas puede que creas que tu futuro jefe tiene una actitud un poco intimidante y estés nervioso, así que cuidaras cada palabra que vayas a decir porque quieres causar una buena impresión y deseas el puesto de trabajo. Pero para suerte tuya resulta que quedas contratado, el jefe te lanza una gran sonrisa de “pasaste” y tu también estas contento, te habla bonito sobre tus responsabilidades, tus obligaciones y cuáles son tus derechos, importante esto último, te habla del ambiente laboral, de la CARGA laboral, te dice que quizás hayan días en las cuales debas quedarte hasta más tarde apoyando con algunas “cositas”, pero que eso no sucede todos los días, que son pocas veces, pero que de igual manera será compensado.

Tú muy feliz porque ya tienes trabajo y ya no eres un gasto en tu casa que solo transforma oxigeno en dióxido, simplemente aceptas, el sueldo también te parece razonable y como te han mencionado tus derechos, pues…normal contigo, !ya no ya!.

Pero pasa que en tu trabajo hay mucho por hacer, que las salidas de las 6pm, pasan a ser salidas de 7, 8,9 PM..la empresa te llama un taxi para que regreses a tu casa, porque regresar en el metro es complicado, primero porque ya cerró la estación y segundo, porque es un poco peligroso. Comienzas a llevarte el trabajo a casa porque te das cuenta que las horas de oficina más las horas extras no son suficientes; para el día lunes tu jefe te ha pedido que presentes toda la información requerida ya que sus jefes se lo están pidiendo y tú comienzas a trabajar como nunca antes habías trabajado, te estresas, te cansas, te aburres, te fastidias, te agobias y te preguntas cómo llegaste a ese lugar. Las veces que estás en casa solo piensas en el trabajo porque aun no has terminado y cuando estas en tu trabajo, piensas en tu cama porque no has dormido lo suficiente y sabes que te quedaras nuevamente hasta tarde a culminar con dicho trabajo.

Pero consigues terminar el trabajo, tu jefe, los jefes de tu jefe y hasta tú mismo están contentos por haberlo logrado, por llegar a la meta, así que un buen día decides hacer uso de tu derecho, te preguntas qué es lo que podrías pedir, pago por horas extras o compensación con días libres por las horas extras…comienzas a hacer tus cálculos mentales y sabes que “el conocimiento es poder”. Así que tocas la puerta de tu jefe, él te mira con una amplia sonrisa y te pregunta si deseas algo, inocente tú, así que tú pasas y saludas cordialmente, le hablas sobre el trabajo realizado y lo que te costó y el tiempo extra y le preguntas de qué manera te compensará, él te dice que en efecto se hará esa compensación con días libres, pero adicional a esto te dice que la empresa esta pasando por un momento en el cual se requiere a todo el personal y que han visto lo pro-activo que eres y lo importante que eres para ellos y que ahora necesitan de tu ayuda y que una vez superado dicho problema, podrás tener tus días compensados, iluso!.

Y así tus días libres se convirtieron en días de recarga laboral… y tú pensabas que todo sería tan bonito como te la pintaron en la entrevista?…

*Lo olvidaba… pobre de ti que hagas algo mal, eso quedará en la memoria de todos (por siempre) *inserte sonido siniestro*

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