Ella se despertó muy temprano en la mañana, como solía hacerlo cuando iba al colegio, solo que esta vez no iría al colegio. Se sentía muy extraña y no sabía porqué, pero trataba de no prestarle mucha atención, quizás en el fondo lo sabia pero aun no era muy consciente.

Se levantó muy temprano, hizo su cama, algo que ella nunca hacía pero esta vez decidió hacerlo, sintió que tenía que hacerlo, ordenó su habitación, limpió cada rincón de su habitación. No sintiéndose cansada con haber hecho su cuarto después de tanto tiempo, se dispuso a lavar el servicio, ordenar la sala…fue algo extraño y sorpresivo incluso para sus padres, quienes le preguntaron con ironía si es que estaba enferma o le picó algún bicho o si pediría plata (típico de los padres cuando te ven limpiando).

Ella simplemente respondió que tenia ganas de hacerlo, simplemente le nació hacer eso, al menos es la respuesta que ella podía dar porque no se le ocurría otra.

Al terminar de hacer las labores del hogar, tomó una ducha, se vistió y decidió salir a caminar, sus padres seguían sorprendidos y le preguntaron a dónde iba, ella solo respondió que iba cambiar, a comer helados..quien sabe, pero iría y estaría sola.

se vistió con los jeans, zapatillas, polos y chaqueta nuevos que había comprado producto de su trabajo, uno que no le agrada, pero que al menos le daba para comprar algunas cosas.

Salió sin prisa y con calma, se sentía despreocupada, como si todo lo que le pasó hasta ese momento, lo bueno y lo malo, valieron la pena para ser lo que ella es; esperó por el bus y se dirigió hasta un centro comercial, esta vez no le abrumaba la cantidad de personas que ahí se encontraban, ni los colectivos impidiendo el paso de los buses, creando más tráfico, nada… se sentía extrañamente tranquila y aun no entendía porqué.

Se compró un helado y se sentó en uno de los asientos vacíos que encontró. Comenzó a recordar su infancia, por ratos sonreía y en otros, se aguantaba las ganas de reventar en carcajadas por las ocurrencias que tuvo cuando era pequeña, primero porque la creerían una loca y segundo porque no quería llamar la atención. Aunque estaba sola no se sentía sola, se sentía tranquila porque era así como quería estar, quería disfrutar un momento para ella y aun no sabía porqué, pero lo tomaba con serenidad y con mucha paz.

De pronto comenzó a sentir sueño, sin saber porqué, así que decidió que era momento de regresar a casa.

Ella estaba caminando de lo más tranquila, recordando todo lo que había hecho, recordando nuevamente su infancia, sin presagiar que algo malo iba a pasar.

Comenzó a cruzar la calle y no notó que un tipo había decidido pasarse la luz roja porque estaba muy apurado intentando llegar a casa; para cuando ambos se dieron cuenta, fue demasiado tarde…él frenó demasiado tarde y ella salió volando producto del impacto, la caída fue brutal. Mientras volaba, ella al fin lo entendió…ese era su día y todo lo que hizo fue su manera de despedirse, ¿por qué?, simplemente no lo sabía, lo único que pudo saber hasta su último momento es que ella ya no estaría más ahí; por eso se sentía tan en paz, tan tranquila.

Nunca hay una razón de porqué suceden las cosas, a veces simplemente pasan porque tienen que pasar y no podemos tener una explicación para ello.

Ella simplemente se fue porque tenía que irse.

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