En otros países ya es 25, día central de la navidad, mientras que en el mio aun es 24, a escasas horas de celebrar el “día más feliz de año” o es así como nos la han pintado las marcas de gaseosas, panetones, golosinas, juguetes, ropa, etc.

¿Es realmente la época feliz, la época del dar y compartir, la época de perdonar, la época de amar, la época de unión y fraternidad?, pero ¿por qué debemos esperar a que finalice el año para sentir y hacer todo eso que decimos un 25 a las 00:00 horas?, ¿qué ha pasado o  qué nos ha pasado el resto del año?.

¿Cómo te has portado con esos que llamas “seres queridos”?, ¿cómo trataste a tu esposa o esposo los 364 días restantes o 365 días restantes, si es que cayó año bisiesto?, ¿cómo has tratado a tus amigos?, ¿cómo te has tratado a ti mismo y cómo has dejado que te traten?

A mi no me gusta la navidad y menos la semana de navidad, ya todos sabemos como se ponen las calles, creo que de la nada los autos aparecen y crean tremendo tráfico que ya mismo estas pidiendo que nazca el niño Jesús y sin anestesia para que acabe todo esto y ni que decir de las tiendas comerciales, colas inmensas para pagar por esos gustitos que les vas a dar a los más pequeños o medianos de la casa o a los más grandes, no sé…ya depende de ti. En serio, es una semana muy fea del año.

Pero volviendo a la Navidad y no entraré en detalles sobre el nacimiento de Jesús, todos sabemos por cosas del colegio que él no nació en esta fecha, sino que es una fecha simbólica.

No me gusta la navidad, porque siento es es una de las festividades más hipócritas de todo el año, la gente comienza a desear los buenos deseos, pero creo que lo hacen en algunos casos, por el protocolo de la festividad, es decir, por compromiso. Tampoco me explico cómo es que después de insultar a tu pareja, haber golpeado a tus hijos, haber maltratado a alguien que quieres, te atrevas a decirle que la/lo amas y que le deseas lo mejor y que “este es un día lleno de paz y que debemos dejar de lado las rencillas”, las mismas palabras que dijiste el año anterior y el anterior y el anterior…Puedo entender que quizás a las 00:00 am el corazón se te ablande ooootra vez y sientas o pienses que tu actitud estuvo mal, reflexionas y digas que va a cambiar, pero una vez que llegamos a las 00:01 am, ¿vuelves a ser la misma persona?, no me cuadra tu cambio de actitud de un minuto.

Una de las épocas más hipócritas, donde todo el mundo goza comiendo y compartiendo, aparentemente o al menos, hacen el intento; se hacen las fotos, ya no para el recuerdo, sino para el Facebook o el Instagram, comienzas a tomarle foto a la comida para demostrar lo bien que se come, le tomas fotos a las bebidas, entre cervezas, vinos y champaña, le haces fotos al árbol y a los regalos. ¡Que hermoso!

“La navidad es de los niños”, ahora entiendo porque cada vez la gente se endeuda más para comprar más y más cosas, creo que sienten que con un regalo están demostrando todo el amor que no demostraron los otros 364 días, claro que no con todos es asi. A mi siempre me ha puesto triste la navidad, creo que es desde que tomé conciencia de cómo se comportaban las personas que siempre me han rodeado, un golpe un día, luego unas disculpas, al otro día un insulto y amenazas y después las disculpas, nuevamente otro golpe y luego escuchar decir “somos una familia feliz” y después se desmorona todo con un nuevo golpe e insulto, solo que ya no hay navidad porque ya es otro mes.

Dejé de encontrarle sentido a los regalos y a las palabras, me parecía que compraban conciencias y que trataban de “arreglar” desastres, crear una atmósfera de “bonita vecindad” solo para un día; las palabras de las personas, sus deseos, sus regalos, sus sonrisas se convirtieron en esos adornos que pones solo por la festividad y que después guardas con papel periódico para evitar que se rompan y las puedas usar la siguiente vez.

Siento que cada año la festividad se ha vuelto más comercial, más frívolo, que se necesita postearlo en algún lugar para que todos vean lo feliz que dices ser, porque “una foto vale más que mil palabras”, muchas veces esa afirmación es una mentira.

Podrían decir que no tengo espíritu navideño y que soy el “grinch”, tranquilos yo no planeo robarme la navidad, al fin y al cabo, eso está en cada uno y no en los objetos, al menos así debería ser, ¿no creen?.

Pero siguiendo con el protocolo:

!FELIZ CONSUMISMO!, ups… ¡FELIZ NAVIDAD!

Y provecho con el pavo.

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