Todas las personas tienen un mejor amigo o una persona que está siempre a su lado, a veces cuando uno quiere hacer algo primero piensa en ese amigo para que juntas o juntos lo hagan, hasta que escuchas la frase que una persona “madura” diría: “debes hacer solo tus cosas, naciste solo y morirás solo”, pero…¿realmente nacimos solos?.

Probablemente al leer esa pregunta pienses: “¿pero que tiene esta persona, está rayada o qué?, claro que nacimos solos!, me voy de la pagina”; y sí, tienes toda la razón, hemos nacido solos, a menos que tengas un mellizo y pues…naciste acompañado, pero no voy por ese lado. Si bien nacimos solos, puede pasar con algunas persona que realmente no nacemos del todo solos, nacemos con “alguien” más, creciendo a la vez que tú creces, desde la sombra viendo todo lo que tú ves.

A medida que vamos creciendo, vamos formando nuestro carácter y vamos desarrollando nuestra personalidad, todo en base a nuestro entorno, tanto dentro de casa como fuera de ella y también lo que heredamos, pero a veces hay detonantes o situaciones fuertes en nuestras vidas que nos marcan y hacen que miremos las cosas de una manera distinta, incluso vemos a las personas y a la vida misma de una manera distinta; cuando creces en un ambiente de violencia, ejercida por quien dice que te ama y que te protegerá, en tu cabeza comienzan a aparecer las dudas, si tu crianza está basada en la religión y el amor, pero ves que un día más hubo violencia verbal y/o psicológica, un día más ves que no hay tolerancia, comienzas a dudar del amor de hogar, hay personas que huyen a su “lugar feliz” dentro de sus mentes, comienzan a imaginar cosas o desean vivir una realidad completamente distinta, oran para que las cosas cambien pero al no ver un cambio, las dudas comienzan a crecer; no todas las personas son mentalmente fuertes, hay algunos a quienes no les afecta tanto (eso creo, cada persona reacciona distinto ante un mismo problema), en esas situaciones de violencia, tu mente al querer escapar de la realidad vuela hacia otro lugar y sin desearlo aparece alguien por ahí, alguien que ya estaba en esa mente, esperando su momento para salir y así un día simplemente aparece.

Esa “persona” es distinta a ti, esta persona resulta ser alguien que guarda silencio por largos momentos, indiferente a quienes estén alrededor suyo, pero así como sabe guardar silencio también sabe como ser hiriente al momento de responder, no hace amigos porque siente que no los necesita, no es una persona paciente, de hecho se irrita con mucha facilidad, esa otra “persona” siempre está triste y a veces llora en sus momentos de soledad, es alguien que pude mantenerse muchas horas despiertas a pesar de tener mucho cansancio. Esa otra persona pareciera que no tuviera sentimientos por nadie, no está dispuesta a ayudar y si su presencia es muy fuerte puede llegar a crear situaciones desagradables para los demás y no le va a importar; el problema está cuando esa “persona” se va, ya que no asume las consecuencias, y vuelve la verdadera persona, la dueña o dueño del cuerpo y tiene que asumir todo el desastre que se creó, las peleas, los disgustos, todo!

No todos pueden comprender, algunos dirían que es parte de tu carácter “renegon”, que solo eres alguien “indiferente”, si tienes hermanos o hermanas, te tildarían de loco/a, que necesitas ayuda porque estas mal de la cabeza, y claro que esas palabras duelen y nuevamente vuelve el otro “yo” a quien le resbala esas palabras y solamente desea desaparecer a quien se atreve a lastimar; pero esto ultimo sabe que no puede pasar porque por muy indiferente que sea, tiene muy presente quienes son cada una de aquellas personas y lo que significan en la vida del “dueño del cuerpo”, pero los que están fuera no tienen idea de la batalla campal que puede existir en la mente de una persona, sobretodo cuando ese otro “yo” comienza a afectar tu vida, tus estudios, tu salud, tus relaciones, todo! y es porque muy en el fondo está peleando por comenzar a existir y ser el nuevo dueño, pero el “yo” normal sabe que eso no puede ser, porque  de perder la batalla también podría perder la vida, y es que el otro “yo” es un ser muy inestable e impredecible.

Entonces…

¿Cómo desapareces algo que está en tu mente, si apareció solo para protegerte de la realidad en la que vivías, pero luego comenzó a volverse una amenaza?

Continuará…

aaaaaaaa
-Elfen Lied-

0 thoughts on “Mi Gemela Malvada, Parte 1

  1. Que historia , muy interesante y muy realista espero la 2da parte, ahora la voluntad y la razón son armas muy importante del ser humano y acompañado de Dios se puede vencer cualquier obstáculo en la esta vida.

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