corazón comprometido

Carta abierta a un corazón comprometido

Querido Corazón comprometido:

Te conocí hace años sin imaginar que me enamoraría de ti.

En su momento no lo vi, o quizás no lo quise ver.

Mi timidez me llevó a ignorar cualquier señal y evitar dar cualquier paso que considerase arriesgado.

Al inicio no le di mucha importancia, pero inconscientemente me gustaba ver tus fotos de redes sociales, me agradaban tus visitas, me gustaba escucharte reír y tus bromas que a veces no entendía.

Me volvía más tímida de lo que ya era cuando estaba contigo, me sentía torpe y fuera de lugar…

Sé que solía estar en silencio, pero era porque a veces no sabía cómo iniciar una conversación sin evidenciar mi poca facilidad de palabra.

Tiempo después me di cuenta de lo mucho que me gustabas, pero creo que tú no estabas en la misma sintonía que yo, ¿y por qué lo estarías?.

Jamás me vi como opción para ti, ya sea porque yo no era lo que buscabas, o porque simplemente no estábamos en el momento correcto.

Tú siempre has tenido una forma muy extrovertida de ser, te haces amigos de todos y se ganan rápidamente tu confianza, pero también tenías tu corazón.

El viaje que hicimos desde nuestros respectivos países pronto terminaría y nunca más te volvería a ver.

Entonces, para qué iniciar algo que no tendría…¿futuro?. Lo sé, me faltó valor.

Dejamos de hablar y con el tiempo cada quien retornó a su vida, tu rehiciste la tuya con nueva gente y encontraste un nuevo amor, o lo que creíste sería un nuevo amor.

Por mi parte, solo me quedé con los recuerdos.

Ese amor que tuviste terminó y encontraste uno nuevo y más duradero. Pero en todo este tiempo nunca dejé de pensarte y de lamentarme por lo que nunca fui capaz de decir.

Te confieso que el día que leí que te enamoraste sudé y me faltó la respiración, a pesar de respirar sentía que el aire no llenaba mis pulmones.

Escribir una carta – que ya perdí – donde delataba mis sentimientos, solo así mi respiración volvió a tener su ritmo de siempre.

Me enamoré de ti y nunca pude decírtelo, tus fotos me gustaban y al inicio solo habíamos intercambiado un «hola», pero me gustaban tus fotos, había algo en ti que llamaba mi atención.

Tu carisma, tu risa, tus bromas, tu amistad, tu positivismo, tu energía, tu sensibilidad, tus lágrimas, tu enojo, tus dudas, tu confianza, tu engreimiento, tu tolerancia, tu reflexión, tus ganas de vivir la vida…

Tú me encantas y todo tú me enamoró.

Pero tu corazón está comprometido, encontró a alguien que lo hace feliz, alguien que le da paz y el amor que tanto anhelabas; me alegro por ti y me siento feliz, aunque no del todo, ¿seré egoísta?.

Perdón si te hago pensar que lo soy, pero a veces mi mente (¿o será mi corazón?), me tortura con algunos «si tan solo hubieras» y es que a estas alturas el «hubiera» no existe porque hace mucho que dejó de ser.

No pretendo ser egoísta por no alegrarme del todo, tampoco pretendo alterar tu mundo, de todas formas no leerás esta carta y si la lees no sabrás que es por ti.

Y si por alguna razón algún día lees y descubres quien soy, entonces diré que solo buscaba expresarme porque una noche otra vez me acordé de ti.

Al fin y al cabo, tú ya tienes tu vida hecha y el corazón comprometido.

Te recomiendo leer:

También puedes seguirme en Facebook e Instagram para más novedades.

Deja un comentario

Información básica sobre protección de datos

  • Responsable Mesteval .
  • Finalidad Moderar los comentarios. Responder las consultas.
  • Legitimación Tu consentimiento.
  • Destinatarios https://www.siteground.com/terms.htm.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puedes consultar la información detallada en el Aviso Legal.

A %d blogueros les gusta esto: