Así que un día, hace tantos años vi por la televisión un comercial sobre Walt Disney World y veía a los padres divertirse en grande con sus hijos, pasear por todos los juegos, comprar recuerdos, comer en algún local dentro del dichoso parque, todos pero absolutamente todos se veían muy felices, y yo me dije que algún día viajaría a Disney, como toda niña que dice que iría a un lugar que le gusta solo porque le pareció divertido, ¿y qué creen que pasó?, pues no viajé porque era muy pequeña y porque en ese entonces no entendía sobre economía y prioridades, algo de canasta básica familiar y vender órganos para viajar (bueno exagero aquí), los años pasaron y cada vez que veía publicidad para Estados Unidos imaginaba lo que seria estar ahí, en dicho país, de todos los estados que hay, pensaba más en Florida, no me agrada mucho el frío, así que Florida estaba bien y además allí se encuentran Disney y Universal.

Pero puedo decir que no faltaron los parques en mi infancia, frente a mi casa hay uno con bastante pasto y una canchita de fútbol y de chiquita solía jugar ahí, incluso habían ovejas, pero también solía ir cada año a la Feria del Hogar con mi familia, hasta que lo cerraron.

Yo ya estaba acostumbrada a ver publicidad de Orlando-Disney o Universal y a veces algún crucero a las Bahamas (debí pensar en eso también, mala suerte que solo me hayan interesado los juegos), las series estadounidenses que pasaban en mi país siempre tenían algún escena de la familia yendo al “mejor lugar del mundo”, conociendo todo, maravillándose con todo, subiendo a todos los juegos y pasando una experiencia inolvidable; eso siempre estaba en mi cabeza, hasta que un día simplemente decidí dejar de lado muchas cosas para aprovechar la oportunidad que se me presentó.

Si han leído mis anteriores publicaciones, entre ellas, Mi primera Vez, sabrán que fui a Estados Unidos y para los que no, pues les recomiendo leerlo. A fines de enero yo le pregunté a una amiga si viajaría a Disney y de ser así que me coloque en su lista. Terminamos viajando un aproximado de 8 personas, de Fort Myers nos fuimos a Orlando y para ahorrar en hospedaje, nos alojamos en la residencia de una de sus amigas que también había viajado a EE.UU pero con otra agencia.

También tuvimos una pequeña suerte con las entradas, pues al llegar a Orlando quisimos pasear un rato por los Outlets (tiendas comerciales) y ahí encontramos un puesto donde una chica nos habló sobre una promoción para tener entradas para Universal durante 5 días, así que decidimos acceder a su oferta, por lo tanto iríamos tanto a Disney como a Universal y solo teníamos 4 días así que debíamos aprovechar todo.

Pero antes de pasar por el Outlet fuimos a una especie de parque de Disney que más o menos nos daba una introducción de lo que sería Disney, solo era para ir a comprar recuerdos, ropa o juguetes, ya teníamos un día gastado y nos quedaban 3.

El segundo día arrancó mi (nuestra, escribiré en singular) aventura Disney/Universal. Tener la entrada en mis manos era para no creer, realmente estaba muy emocionada, recordé cuando era más chica y pensaba en todas aquellas veces que me imaginaba en Disney, creo que lo bueno de todo niño es que cada deseo o pensamiento es sin total malicia y es hecha con toda creencia de hacerlo realidad, el problema es cuando crecemos y comenzamos a creer que solo eran cosas de niños, que hay que ser más “realistas”, por no decir pesimistas, que hay que soñar menos, cuando debería ser todo lo contrario, deberíamos soñar más y luchar por hacerlos realidad. Creo que todos deberíamos ver las cosas como cuando eramos niños, quizás así seriamos más perseverantes y más valientes.

Sigamos, aquel segundo día fue mágico, pude ver a las princesas y príncipes, a castillitolos enanos, a Mickey, me subí a distintos juegos, vi el castillo mágico; intentar plasmar con palabras todo lo que vi y todo lo que sentí se me hará un poco complicado, me gustaría poder llevarlos conmigo a ese lugar mágico al que fui, que sientan al igual que yo esa emoción grande y a la vez el no creer que estuvieran precisamente ahí, en aquel lugar con el cual soñaron alguna vez de pequeños.

Recuerdo que había un teatro, debo recalcar que para todo se hacia cola, los que tenían su “pase rápido” tenían obviamente la mejor suerte, pues no esperaban 15 minutos para entrar a un juego, tenían preferencia, algunos chiquitos tenían unas pulseras de Disney muy lindas y obviamente yo también la quería.

Pero para mi sirenitasuerte, íbamos a todos los juegos donde indicaban una demora en cola de 5 a 10 minutos como máximo, más no esperábamos porque no teníamos toda la semana, solo un día.

Con el pasar de las horas, era obvio que todo debía terminar y a diferencia de otros parques de diversión a los que fui, pues este terminaba con un pequeño show. No recuerdo bien que hora era, pero hubo un pasacalle de todos los personajes que participan en Disney, ya saben, Michey, Minie, Blanca Nieves y los 7 enanos, Pluto, La Cenicienta, etcétera, etcétera; habian unos payasos tambien y otras cosas del mundo mágico que no recordaba. Hasta que ya casi para acabar nos reunimos frente al castillo, el cual se iluminó con distintas escenas de las diferentes películas de Disney y de fondo las canciones de cada una. Un día muy especial y mágico para mi.

El tercer día el destino era:

universal

Nuevamente sentía que estaba entrando a un mundo raro, otra vez no podía creer lo que veían mis ojos, Universal, y esto solo lo asocio con las películas y yo estaba ahí lista para subirme a todos los juegos, para visitar cada rincón que pudiera.

comic

Todo era genial cada juego simulador, cada infraestructura porque no sé que otro nombre ponerle, cada diseño, cada color. Sentía que pasaba de una escena a otra, en mi mente pasaban tantas imágenes y algunos diálogos o chistes de tantos dibujos animados, es que era simplemente genial!

Tanto el tercer como el cuarto día (último día lamentablemente) viví los dibujos en mi cabeza, las películas, las canciones, realmente estaba emocionada por la oportunidad que tuve de viajar a Orlando y ver esta maravilla mágica en vivo y en directo y no solo por la TV.

Recuerdo que subí a un juego llamado “Popeye” o algo por el estilo y solo teníamos nuestra ropa, veía como algunas personas entraban con ropa ligera e impermeable, pero yo tan inteligente, al igual que las de mi grupo, decidimos subir de valientes al juego,pues ¿qué sería un “poquito de agua”?, salimos empapadas, yo estaba con jean y un polo, más la mochila y mi celular, cuando el “bote” al que subimos comenzó a moverse, nos quitamos las zapatillas y medias, las mochilas y celulares lo pusimos debajo del timón, que era en realidad un protector de plástico. Recuerdo que compartimos el “bote” con dos hombres que estaban en la misma situación que nosotras, y creo que ninguno imaginaba cómo sería el juego ni que tanto nos íbamos a mojar; terminamos completamente empapados, como si nos hubiéramos metido a la piscina con toda nuestra ropa, el circuito fue muy divertido, así que al salir pensamos en secarnos con el sol, pero el sol nos dio la espalda y comenzaron a aparecer nubes de lluvia, hacía un poco de frío así que no tuvimos otra mejor opción que comprar ropa para cambiarnos o hubiéramos terminado muy enfermas.

En otro de los juegos al que subí, que fue uno muy infantil debo reconocer, pero no me importó pues se lo debía a mi niña interior, escuché la canción “It´s a small world after all” (no recuerdo si fue en Disney o Universal), es decir, “Es un pequeño mundo después de todo” y más allá de que la canción hablara sobre miedos, lagrimas, sonrisas, esperanzas, que hay mucho para compartir y que debemos estar conscientes de eso, pues si nos ponemos a pensar, tiene razón, en realidad el mundo no es tan grande, es pequeño, hay que cuidarlo y cuidarnos a nosotros mismos, creo que nunca le hemos dado tregua a este mundo, jamás tuvo verdadera paz; si todos pensáramos como niños, los conflictos terminarían en abrazos y besitos en la mejilla, pero la realidad es distinta.

En fin, fueron 4 días muy mágicos para mi, entrar al mundo de Harry Potter, aunque no pude hacer uso del tren y tampoco me hubiera dado tiempo, pero al menos subí al simulador, así como al del “Hombre Araña”, creo que en estos repetí dos veces, me subí a una especie de “montaña rusa”, no recuerdo bien el nombre, casi me rompo el cuello y debo decir que se me aceleró el corazón y sentía que me faltaba el aire, justo en el momento en el que nos acercábamos a caer 90° para posteriormente subir y dar una vuelta, tenía que tranquilizarme o seguramente moría ahí mismo y es que los nervios y la adrenalina a veces pueden jugar en contra, a este juego me subí dos veces también, es que se sintió muy bien después de que pude respirar mejor, recuerdo que la canción que escuché era “Pump It” de los “Black Eyed Peas”, fue genial, la segunda vez no recuerdo que escuché pero imagino que también estuvo genial .

Y el día terminó, al regresar a nuestro hotel sentí una pena, porque estando en dichos parques todo parecía que estaba bien, todo tan feliz, tan mágico, pero…pero tenia que volver a la realidad, ya había disfrutado lo que siempre quise disfrutar, aunque falta mucho más, y era hora de volver a ser adulta, pero con esperanzas de una niña, eso cambió mi visión, porque si realmente lo deseas y realmente te lo propones, no solo podrás viajar a otro país para ir a Disney o al lugar que se te ocurra, podrás ir a donde desees, ¿has escuchado la frase “el cielo es el límite”?, pues para mí no existe tal cosa, el límite se lo pone uno y solo llega hasta donde quiere llegar, tú eres tu propio obstáculo y tu propio motivador, eres tú quien debe cambiar tu actitud, eres tú quien debe moverse, no seas pesimista, si fallas una vez vuelve a intentar, “Roma no se hizo en un día”.

etphonehome

Espero te haya gustado, no olvides hacerte fan en Facebook, Twitter e Instagram y compartirlo con tus amistades. Creo que he visto a muchos “Youtubers”.

 

 

 

 

 

 

pensamientos de 3 \"Mi viaje a la Infancia\"

  1. Muy simpática tu experiencia y que bien que la compartas. Buena enseñanza haz tus sueños realidad y solo tu pones los limites, sigue adelante .

  2. Wao!!! Me hiciste regresar a Disney World con esta reseña. Verdad que es hermoso y uno se vuelve niño nuevamente!! Que bueno que lo disfrutaste al máximo!!

  3. Hola guapa, que emoción poder hacer realidad uno de tus sueños de esa manera.. yo lo viví cuando viaje a Nueva York, era un destino que tenía que conocer sí o sí y por fin lo hice. ¿Lo malo? Que tengo aún más ganas de volver.. a Disney tb me gustaría pero cuando mi hijo sea un poco mayor, le va a encantar. Un besazo

Deja un comentario