rpp-per-arrg

Ya te dije que en el 2015-2016 participé en el programa de “Work & Travel – USA“, si no sabes de qué va aquí te lo cuento, una maravilla…te lo recomiendo, la mejor experiencia que puedes vivir.

Espero que lo que vayan a leer no sea tomado a mal, no es mi intención ofender a nadie ni señalar a nadie, solo es mi punto de vista en base a lo que vi, escuché y me dijeron. Lo primero que puedo decir de los argentinos es que la gran mayoría, hombres y mujeres, me parecieron muy atractivos, lo segundo que puedo decir, es que me parecieron solidarios y unidos, lo tercero que puedo decir es que algunos son muy flojos y lo último que puedo decir, es que quizás a uno que otro se le escapó un poco el marcar “solo argentinos”, unas miraditas medias raras y por encima del hombro, digo “quizás” porque probablemente era la manera de comportarse en general de esas personas.

Algo que también observé en algunos argentinos, es que ellos son más del “es preferible pedir perdón que pedir permiso” y es que a veces preguntar por algo no era su fuerte, pero eso sí, cuando se trata de ayudar y hacer causa común, todos se ponen de pie. Lo “chocante” entre ellos y nosotros son las palabras, una sola palabra puede variar mucho el significado de un país a otro, a pesar de que según el diccionario pueden ser sinónimos. ¿Ustedes me creerían si les dijera que entre la palabra “SEXO” y “AGARRAR” hay un sinónimo en común?, pues sí y es la palabra “COGER”.

De acuerdo al diccionario, la palabra “coger” significa: “agarrar”, “recibir”, “contener”, “pillar”, “tomar” y lo más alejado, pero sinónimo también, “tener relaciones sexuales”.

Para los argentinos, la palabra “coger” está más enfocada en el significado de “sexo”, mientras que para los peruanos está más enfocada en el significado de “agarrar” aunque sabemos que también se usa para referirse a lo otro; recuerdo que debido a un problema entre una peruana y una argentina por un cubierto, yo le dije a esa argentina: “bueno…te cogiste su tenedor, ¿qué esperabas?”, y otro argentino le preguntó a esa chica: “¿en seeerio, te cogiste un tenedor?, ¿y cómo terminó la cosa?”, a lo que ella respondió: “y si, viste?, la cosa terminó en final feliz para el tenedor”– risas- yo, en ese momento aluciné, porque no sé en qué momento dejé abierta la posibilidad de hablar sobre fornicarse un tenedor, aunque sé que ellos sabían a que me refería, hicieron valer más el otro significado…fue gracioso y un tanto raro si lo imaginas.

Recuerdo una conversación con esa misma argentina, ella me fue a buscar a mi puesto de trabajo y le dije que demoré en salir porque estaba botando la basura, ella se rió y dijo: “jajaj..¿botando?..¿no querrás decir, tirando la basura?” y yo le dije: “no, porque tirar es más de sexo” a lo que ella respondió: “no, pero eso es coger y le dije: no, coger es agarrar”…al final de cuentas ella terminó diciendo: “hablan raro los peruanos eh!, obviamente lo decía en buena onda, pero me pareció algo gracioso. Es más…si te pones a pensar hay una serie de sinónimos entre la palabra “botar” y “tener sexo”; curioso, no?.

Palabras “adoptadas”

Otra palabra que también tiene un significado distinto es “chabón” y esto se debe gracias a un grupo musical argentino que llegó a mi país por el año 2000; resulta que la palabra “chabón” significa “muchacho”, “joven” para los argentinos, pero para nosotros significa “homosexual/gay” y es que aquel grupo que llegó tenía una canción llamada: “estoy saliendo con un chabón”, así que muchos asumieron que significaba homosexual ya que era un hombre contando que tenía un novio, así que hasta la actualidad esa palabra existe entre nosotros pero con una connotación peyorativa para los gays.

Otra palabra que trajeron los “che” fue: “wachiturro“, debido a otro grupo musical del mismo nombre, no estoy segura de lo que significa en su país, pero para los peruanos es usado cuando uno tiene unas pintas de “pirañita“, mal vestido, con una gorra que parece de “reggaetonero” y con una manera de hablar muy “achorado” o “flaite” y que se cree muy a la moda o que quiere parecer que tienen plata, entonces también se usa a manera de insulto.

Palabras “extrañas”

Algunas expresiones un tanto extrañas fueron: “te banco” que es “te apoyo”, “estoy flasheando” (no sé si se escribe así) y en la versión peruana sería “estoy alucinando”, “estoy re-caliente” que es como decir “estoy muy molesto”, aunque para nosotros significa estar muy excitado, otra palabra era “posta”, que viene a ser “de verdad”, también están el “boludo” y “pelotudo” y lo más típico, el “che“. No recuerdo otras palabras ni expresiones y debo decir que al principio le preguntaba a uno que otro el significado de sus palabras y para entender bien el contexto, otra curiosidad de ellos es que muchos al momento de escribir o de hablar, siempre ponen delante de cualquier palabra la consonante “Y”, por ejemplo:

+Yo: “¿Vas a comprar aquel producto?”

-Argentina: “Y si, me gusta”

+Yo: “¿Sabes dónde está tu amiga?

-Argentino: “Y…no sé, por ahí”

Espero que me hayan entendido con este pequeño ejemplo. Lo que me gustó de ellos es que casi todos se trataban como si fueran familia, me conmovía eso más allá de algún incidente que pudo existir, también debo decir que me agrada mucho su acento, de hecho me agradan todos los acentos de casi todos los países y descubrí que, al igual que los peruanos, los argentinos también tienen distintos acentos (lo más obvio, jajajaja) y no todos suenan como en las novelas; los de Tucumán casi no pronuncian bien la “rr”, tenía un compañero que hacía que sus amigas tucumanas pronuncien algunas palabras con “rr”, sonaban chistoso, las chicas de Mendoza hablaban una mezcla de argentino con cubano (según mi percepción), creo que son los dos únicos acentos que tuvieron gran diferencia del que se suele escuchar en Buenos Aires. Probé un poco del mate que una argentina hizo, me sabía a hierbas sin azúcar, pero veo que todos son muy devotos de su consumo, casi como el fernet, aunque este último nunca probé.

Y bueno, hasta aquí con esta experiencia, espero que no se sientan ofendidos, ni lo tomen a mal; me encantaría conocer Argentina, pasear por sus calles, disfrutar de sus paisajes, conocer más gente y tantas cosas más.

Por cierto, la argentina que menciono en este post me hizo escuchar la canción “La argentinidad al palo”, debo decir, como peruana, que no me agradó cierta parte de la letra, pero de todas maneras es algo pegajosa :).

 

Muchas gracias por leerme, puedes dejarme algún comentario o sugerencia y si tienes algún amigo argentino, enséñale el post para saber lo que opina y no olvides seguirme en mis redes:

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